Concepciones metodológicas en la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje de Trabajo Social en la Comunidad en la Universidad Autónoma del Estado de México
Methodological conceptions in the teaching of the Learning Unit of Social Work in the Community at the Autonomous University of the State of Mexico
Miguel Bautista Miranda. miguelbautista76@yahoo.com.mx
Gabriela Idaly Núñez Ayala. dalay_idaly@hotmail.com
Vasti Zurisadai Jiménez Amador. itsav_e@hotmail.com
Universidad Autónoma del Estado de México. México
Aprobado: 04/03/2022
Resumen
Este artículo tiene por objetivo develar las concepciones metodológicas que incorporan los docentes durante la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje de Trabajo Social en la Comunidad, en la Universidad Autónoma del Estado de México. En términos teóricos se acudió a la hermenéutica, ya que permite visibilizar lo que el docente siente, vive, imagina y experimenta en su labor cotidiana frente a un grupo. Es un estudio de corte cualitativo, de tipo interpretativo y de diseño sincrónico, toda vez que posibilita interpretar el discurso de los docentes en su propia realidad profesional. El supuesto que guió el proceso de investigación, alude a que la incorporación de las concepciones metodológicas son diversas y nodales para la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje en cuestión.
La evidencia sugiere que las concepciones metodológicas en el trabajo social comunitario, son variadas y nodales en la enseñanza de la unidad de aprendizaje en dos vertientes: la primera, permite la formación académica de los futuros profesionales en trabajo social en lo teórico, metodológico, técnico e instrumental, valores y actitudes, desde diversas ópticas; la segunda, posibilita su aplicación práctica en la investigación e intervención de los problemas y necesidades sociales, ya sea para ajustarlos, modificarlos o transformarlos.
Palabras clave: metodología de trabajo social y trabajo social en la comunidad.
Abstract
This article aims to reveal the methodological conceptions that teachers incorporate during the teaching of the Learning Unit of Social Work in the Community, at the Autonomous University of the State of Mexico. In theoretical terms, hermeneutics was used, since it allows making visible what the teacher feels, lives, imagines and experiences in his daily work in front of a group. It is a qualitative study, of an interpretive type and of synchronous design, since it makes it possible to interpret the discourse of teachers in their own professional reality. The assumption that guided the research process, alludes to the fact that the incorporation of methodological conceptions are diverse and nodal for the teaching of the Learning Unit in question.
The evidence suggests that the methodological conceptions in community social work are varied and nodal in the teaching of the learning unit in two aspects: the first, allows the academic training of future professionals in social work in the theoretical, methodological, technical and instrumental, values and attitudes, from different perspectives; the second enables its practical application in the investigation and intervention of social problems and needs, either to adjust, modify or transform them.
Keywords: social work methodology and social work in the community.
El trabajo social comunitario es considerado como uno de los métodos tradicionales en la disciplina y profesión de trabajo social (Bautista, Sánchez y Jiménez, 2020), a través del cual desarrolla un proceso destinado a promover y lograr el mejoramiento de las condiciones de vida de los miembros de una comunidad, mediante la organización y participación de los sujetos individuales y colectivos que convergen en las localidades, que reconocen sus propios problemas y toman las decisiones de selección y ejecución de alternativas de atención y solución a los mismos (Valdizón, 1992).
Por lo tanto, el trabajo social comunitario busca el bienestar social de la población, procura que desde la misma población se genere el análisis de la situación y la búsqueda de soluciones a los problemas que aquejan a la comunidad, pretende orientar el abordaje de las situaciones sociales colectivas mediante la movilización, la organización, la acción, la reconstrucción de su identidad, la capacidad de reconocimiento de diferencias y especificidades, para enfrentar la tarea de formar y mantener un grupo en torno a la elaboración y la aplicación de proyectos de desarrollo social, a través del empleo de los recursos con los que disponga la comunidad (Valdizón, 1992).
El término concepción metodológica se define como una serie de etapas, pasos o fases que constituyen un proceso; dichas etapas están estrechamente relacionadas con los objetivos o propósitos que se persiguen en la intervención social comunitaria de trabajo social. Dicho de otra manera, la metodología para el trabajo comunitario es considerada como una vía que conduce al logro de fines y objetivos, con etapas que deben concretarse en un contexto que requiere ser ajustado, modificado o transformado (Mendoza, 2005).
Trabajo Social en la Comunidad I y II son asignaturas de tipo teórico-práctico, de carácter obligatorio, ubicadas en el núcleo de formación sustantivo, de acuerdo con el Programa de Estudios de la Licenciatura en Trabajo Social que oferta la Universidad Autónoma del Estado de México. Cada curso tiene una duración total de 128 horas, distribuidas en una hora teórica y siete horas prácticas a la semana (FACICO, 2003).
En este contexto, el objetivo de este artículo radica en develar las concepciones metodológicas que desarrollan los docentes durante la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje de Trabajo Social en la Comunidad, que se imparte en la Universidad Autónoma del Estado de México. La pregunta que guió el proceso de la investigación fue ¿Cuáles son las concepciones metodológicas que incorporan los docentes que imparten la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad? El supuesto que orientó el proceso de investigación alude a que la incorporación de las concepciones metodológica, son diversas y nodales para la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje en cuestión.
Este documento se divide en cinco secciones. En la primera se presenta el marco teórico, que hace referencia a la hermenéutica; en la segunda se muestra el contexto institucional en donde se enseña la unidad de aprendizaje; en la tercera se desarrolla la nota metodológica, en la cuarta se da cuenta de los resultados de la investigación y en la quinta se expresan las reflexiones finales. Asimismo, se incluyen las fuentes de consulta.
La hermenéutica: una oportunidad de comprensión en relación con las concepciones metodológicas
Para abordar las concepciones metodológicas que incorporan los docentes en la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, de la Universidad Autónoma del Estado de México, se acude a la hermenéutica como basamento teórico, ya que permite interpretar lo que el docente siente, vive, imagina y experimenta en su labor cotidiana frente a un grupo de trabajadores sociales en formación, cuyo principal objetivo radica en desarrollar un proceso práctico de orden comunitario, donde es ineludible la aplicación de un proceder que guíe la investigación e intervención de problemas y necesidades sociales en las localidades.
En este contexto el enfoque hermenéutico plantea los tópicos del lenguaje y de la lingüística, ya que a través de ellos se logra la interpretación y la comprensión, es decir, la palabra es el medio por el que se interpreta y comprende al “otro”; la incorporación de la dimensión estética y la tradición histórica, son piezas medulares para interpretar la experiencia de los docentes al impartir la asignatura de Trabajo Social en la Comunidad, a través de comprender las concepciones metodológicas, conocimientos, experiencias, valores y actitudes, puestas en escena en su ejercicio profesional (Beuchot, 1989).
Es así que se reconoce que existen experiencias extra científicas en la biografía de los docentes y que son de diversa índole, que exigen y merecen el título de auténtico conocimiento, a la vez que reitera a la hermenéutica de un corte cuasi subversivo y cuestionador del orden establecido, que imprimen otro sello, el de rehabilitar los conceptos de tradición, prejuicios, autoridad y lenguaje (Gadamer, 2013).
Desde los horizontes interpretativos, se observa que los profesores se han formado en su experiencia profesional, en la práctica de la intervención social comunitaria y en su labor docente; a través de la hermenéutica, se busca leer la historia de cada sujeto como un libro abierto, es decir, una historia en espera de ser escuchada, que pueda ser conocida (Gadamer, 1990). Lo que significa que cuando se abordan a los sujetos en su ejercicio docente, se comprenden sus fundamentos pedagógicos, teóricos, metodológicos y empíricos a través del discurso y sus prácticas, ya que en los procesos de formación de trabajo social comunitario se construyen en la interacción con los otros.
A través de la hermenéutica se pretenden descubrir los cauces de la historia cultural por los que fluye esa otra historia real, que condiciona la vida del hombre, liberándolo de las ataduras imaginarias que lo aprisionan. Tal es el caso de las instituciones educativas que, a partir de sus programas, reglamentos, normas y manuales, constriñen y enmarcan el quehacer profesional docente, limitando su actuación en los espacios de la enseñanza de la intervención social comunitaria, pero que a la vez permiten la libertad y reflexión en su ejercicio profesional (Gadamer, 1990).
En este sentido, la hermenéutica no es un mero procedimiento de lectura, ni una simple técnica, ni una actividad aislada de los seres humanos: es la estructura fundamental que da cuenta de la vivencia de los docentes, es el acontecer de una auténtica experiencia, en la que el profesor en cuestión está involucrado (Gadamer, 1996).
Por lo anterior, leer la historia como libro abierto al sentido, implica, entre otras cosas, tener la mirada atenta a las diversas concepciones metodológicas a las que recurren los docentes en su enseñanza, aún a través de las desviaciones a las que se ve constantemente sometido el intérprete en virtud de sus propias ocurrencias, ya que es inevitable que las suposiciones de valor que tiene el hombre en su estancia en el mundo, salgan de imprevisto para alterar interpretaciones futuras.
En este sentido, si la tarea primera, constante y última de la hermenéutica es llegar a la cosa misma, se tendrá que poner distancia entre el marco de referencia particular y el marco de referencia de lo general, de tal manera que, al ir y venir entre ambas posiciones, permita interpretar las coincidencias metodológicas en su proceso de enseñanza en el trabajo social comunitario.
La hermenéutica desde su posición develadora, no trata de trascender los límites de nuestra finitud, sino de dar vida a la palabra, de regresarle lo que le pertenece, de sacar a la luz lo que le ha sido ocultado y hasta negado, es decir, visibilizar lo que el docente siente, vive, imagina y experimenta al aplicar los basamentos metodológicos en su quehacer cotidiano en los distintos escenarios de enseñanza del trabajo social comunitario.
En este contexto, la comprensión alude a la elaboración de un proyecto previo, que tiene que ser revisado constantemente, con base a lo que vaya resultando conforme se avanza en la penetración del sentido (Gadamer, 1993). Esta revisión secuencial, constante y progresiva del proyecto previo se caracteriza en el hecho de que el investigador desentrañe las particularidades y generalidades del discurso de los docentes, reconociendo implícitamente que se poseen experiencias, niveles de conocimientos, expectativas, necesidades e intereses, los cuales influyen directa o indirectamente en el cumplimiento del objetivo de la enseñanza de esta unidad de aprendizaje práctica. Se encuentra aquí la justificación teórica del presente trabajo de investigación que expresa la necesidad de contribuir al estado del conocimiento, en relación con los fundamentos metodológicos que el docente moviliza en la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad.
El referente teórico es de capital importancia en este estudio. Sin embargo, necesita situarlo en un contexto empírico de observación, tal es el caso de la Universidad Autónoma del Estado de México.
Contexto institucional-Educativo: La Universidad Autónoma del Estado de México
La Universidad Autónoma del Estado de México es una de las instituciones educativas del país que contribuyen en el campo de la formación de profesionales en el área del trabajo social. Es una institución superior de carácter pública y estatal, tiene como sede la Ciudad de Toluca de Lerdo. Cabe mencionar, que se encuentra entre las diez primeras universidades a nivel nacional, y es la tercera universidad estatal con mayor prestigio, según el Ranking de Universidades de América Latina (QS, 2021).
De esta manera, se reconoce una institución preponderante con 86 planes de estudio a nivel licenciatura, 41 programas de especialidades, 32 en maestría y 23 de doctorado. Hay que resaltar, que 136 programas educativos están reconocidos como programas de calidad, 103 acreditados y 33 de ellos con nivel uno de aprobación por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES). Por tanto, la Licenciatura en Trabajo Social es un programa educativo que coadyuva de manera institucional desde el año 2000 en la Facultad de Ciencia de la Conducta.
Posteriormente, en el año 2010 se integra en la oferta educativa de la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán, y tres años más tarde, en 2013, en la Unidad Académica Profesional Huehuetoca. Estos antecedentes marcan un antes y un después en la conformación de este programa educativo ubicado en tres lugares distintos dentro del territorio estatal. En el siguiente cuadro, se puede observar la distribución y total de matrícula escolar actual con más de mil estudiantes que optan por estudiar esta carrera.
Cuadro 1. Matrícula de la Licenciatura en Trabajo Social en la UAEM
|
Espacio académico |
Matrícula |
|
Facultad de Ciencias de la Conducta |
361 |
|
Unidad Académica Profesional Chimalhuacán |
466 |
|
Unidad Académica Profesional Huehuetoca |
187 |
|
Total |
1014 |
Fuente: Elaboración propia con datos de García (2018).
Por un lado, cabe destacar que el mayor número de estudiantes se encuentra en la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán, seguido de la Facultad de Ciencias de la Conducta y finalmente, la Unidad Académica Profesional Huehuetoca. Por otro lado, debido a su cercanía con la Ciudad de México, estos lugares fungen como espacios preponderantes en la formación de trabajadores sociales.
Mapa 1. Espacios académicos, Licenciatura en Trabajo Social en la UAEM

Elaboración propia con base en Google Maps
De acuerdo con el mapa anterior, la ubicación de estos espacios de formación se encuentra en tres puntos que rodean la zona metropolitana de la Ciudad de México, principalmente en la zona norte y oriente. Así, la formación de profesionales en estos tres espacios educativos, comparte un perfil profesional desde una perspectiva integral, capaces de analizar e intervenir en problemáticas sociales, con base en el desarrollo de habilidades y destrezas colectivas que contribuyan a la atención de las necesidades sociales (FACICO, 2003).
De ahí la importancia de ubicar que la formación de trabajadores sociales en la Universidad Autónoma del Estado de México, si bien comparte un perfil profesional señalado en un plan de estudios, también presenta una diversidad y particularidades en cuanto a prácticas docentes y el despliegue metodológico utilizado para la enseñanza del trabajo social en la comunidad.
Sin ser el único aspecto, es un elemento pedagógico que permite reconocer su implicación y complejidad en el campo del trabajo social. Es un ejercicio que como señala Gómez (2003), no está exento de ángulos de lectura, tampoco de posicionalidades del sujeto. Es decir, implica plantear interrogantes que se encuentran dentro y fuera de la misma enseñanza a través de la práctica docente y la metodología utilizada en el trabajo social comunitario.
En ese sentido, postulamos que las concepciones metodológicas desplegadas por los docentes constituyen un punto de encuentro para analizar especificidades en la enseñanza del trabajo social en comunidad; lo cual nos remite dar cuenta de los aspectos que involucran y articulan los docentes que imparten esta unidad de aprendizaje en los tres espacios educativos. Por ello, en el siguiente apartado se muestran las características generales de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad. Esto con el objetivo de describir un contexto curricular situado que acompaña a la presente investigación.
La Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad
La importancia del Trabajo Social en la Comunidad como asignatura para los futuros profesionales, implica reconocerla como un campo de actuación profesional. En ese sentido, la Universidad Autónoma del Estado de México, en su plan de estudios establece dos unidades de aprendizaje: Trabajo Social en Comunidad I y II (FACICO, 2003). De acuerdo con el mapa curricular se encuentran en sexto y séptimo semestre respectivamente.
Esquema 1. Mapa curricular de la Licenciatura en Trabajo social

Fuente: FACICO (2003).
Además de las características mencionadas, estas dos unidades de aprendizaje son de tipo teórico-práctico, obligatorias, con una hora teórica y siete prácticas, ubicadas en el núcleo de formación sustantivo, con una duración de 128 horas por cada curso. Tal como se puede observar en el mapa, las unidades de aprendizaje que anteceden son: Análisis de Instituciones Sociales, Teoría del Trabajo Social Comunitario, Trabajo Social de Grupos, Trabajo social Individualizado, Metodología del Trabajo Social e Historia del Trabajo Social.
De acuerdo con el programa de estas asignaturas, se pueden señalar algunas capacidades y/o habilidades que acompañan previamente a esta asignatura:
Como se ha señalado, dichas unidades de aprendizaje presentan particularidades donde los estudiantes recuperan conocimientos y habilidades previos para el ejercicio de estas asignaturas prácticas, por lo que el común denominador radica en el aspecto integral-profesional en la formación de los estudiantes. Es decir, los trabajadores sociales en formación, utilizan diversos fundamentos teórico-metodológicos para la atención de problemas y necesidades situados, a diferentes escalas de análisis y con diversos grupos de atención, así como diferentes comunidades.
De este modo, la importancia del aprendizaje y enseñanza de la práctica comunitaria adquiere sentido para los estudiantes. Las diferentes perspectivas teóricas, metodológicas y procesos de intervención propician un conjunto de herramientas de actuación frente a las problemáticas de las comunidades.
El Perfil profesiográfico del docente de la unidad de aprendizaje: Trabajo social en la comunidad es el siguiente:
Es muy importante reconocer las características mencionadas, porque enmarcan un contexto institucional educativo, además, es fundamental conocer el perfil profesiográfico y las competencias para los docentes que enseñan el trabajo social en la comunidad. A continuación, damos cuenta de la nota metodológica de la investigación.
Nota metodológica
Este estudio es de corte cualitativo, toda vez que posibilita interpretar el discurso de los docentes en su propia realidad profesional, a fin de develar las concepciones metodológicas que ponen en juego en la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, es decir, desde su perspectiva y de su propia voz, de acuerdo a sus experiencias y práctica cotidiana, en los tres espacios académicos donde se oferta la Licenciatura en Trabajo Social: Facultad de Ciencias de la Conducta (FACICO), la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán (UAPCH) y la Unidad Académica Profesional Huehueteca (UAPH) y, cómo éstas se constituyen en tramas discursivas en la práctica docente de esta asignatura integrativa y práctica, contemplando con ello el universo de significados, conocimientos, valores y actitudes; lo que permite interpretar y comprender los fundamentos metodológicos a los que se acuden en la enseñanza del trabajo social comunitario.
El tipo de estudio es interpretativo-comprensivo, de diseño transversal o sincrónico. Las categorías de análisis de las cuales se partió son el trabajo social en la comunidad y metodología de trabajo social.
En lo que respecta a las técnicas utilizadas, se diseñó una entrevista semiestructurada, tomando en cuenta las categorías de estudio. Fue dirigida a docentes que imparten la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad. Se aplicaron cinco entrevistas semiestructuradas, a través de la plataforma Microsoft Teams y se acudió a la muestra intencional con el criterio de selección de informantes clave. El escenario fue la Universidad Autónoma del Estado de México.
Para el análisis e interpretación de los resultados, se planteó la transcripción de las entrevistas y recurrir al análisis de contenido, el cual posibilitó la interpretación profunda en los enunciados textuales emanados de la entrevista, para interpretar su discurso en el lugar donde el sujeto lo construye (Satriano y Moscolini, 2000). El análisis de contenido trajo a la luz lo implícito en el discurso del entrevistado, aquello que le es significativo y que posteriormente permitió establecer las conexiones entre lo dicho por el sujeto y los referentes teóricos de la investigación (Velazco y Díaz de Rada, 1997). Para el proceso de sistematización se utilizó la herramienta Atlas.ti.
La integración del referente teórico, el escenario de la investigación, basamento metodológico y la aplicación de las técnicas de investigación, posibilitaron la construcción de los resultados de la investigación.
Concepciones metodológicas para la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad
El término concepción metodológica se define como una serie de pasos o fases, que constituyen un proceso; dichas etapas están estrechamente relacionadas con el objetivo o propósito de la intervención de trabajo social en los problemas y necesidades de orden comunitario, con los fines y objetivos claros y precisos. Dicho de otra manera, la metodología es considera como una vía que conduce al logro de fines y objetivos, con etapas que deben concretarse en un contexto problemático que requiere ser ajustado, modificado o transformado (Mendoza, 2005).
En este escenario, se da cuenta de las expresiones metodológicas que despliegan los docentes durante la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad.
Propuesta metodológica de María del Carmen Mendoza Rangel
La propuesta metodológica de María del Carmen Mendoza Rangel (2002), que presenta en su texto: Una opción metodológica para los trabajadores sociales, propone tres etapas para el abordaje de los problemas y necesidades sociales en la comunidad, las que considera indispensables y necesarias para la transformación social.
Etapa I. Conocimiento
a) Investigación descriptiva
b) Investigación documental
c) Elaboración marco teórico
d) Elaboración marco operacional
e) Recolección de información
Etapa II. Planeación
a) Análisis
b) Elaboración diagnóstica
c) Programación
d) Elaboración de proyectos
e) Sistematización
Etapa III. Intervención
a) Organización
b) Realización de Proyecto
c) Supervisión
d) Evaluación
En cuanto a estas etapas, resulta importante aclarar que cada una de ellas cuenta con técnicas e instrumentos que permiten recuperar, ordenar, clasificar, analizar y sistematizar el trabajo en el proceso de la investigación e intervención social en la comunidad.
Propuesta metodológica de Nelia Tello Peón
En lo que respecta a la propuesta metodológica de Tello Peón (2015), que presenta en el documento Apuntes de trabajo social, se plantean dos fases nodales: la de diagnóstico social y la de intervención social, que se caracterizan por cristalizar una acción racional, intencional, fundada en el conocimiento y que tiene por objetivo desencadenar procesos de cambio social.
Este enfoque considera que el origen del diagnóstico social se manifiesta a través de la investigación social: mientras más completa y profunda sea, mayor será el conocimiento que aporta en relación al problema o necesidad social a atender, apuntando a que se debe tomar en cuenta el tiempo suficiente para llevar a cabo exitosamente la intervención social (Tello, 2015).
Propuesta metodológica de Silvia Galena de la O
Con respecto a la propuesta metodológica de Galeana de la O (2006), plasmada en el libro Promoción social para el trabajo social en la Comunidad, esta propone elaborar un estudio-diagnóstico, que despliega las siguientes fases:
1. Planteamiento de la investigación
2. Caracterización de interrelaciones
a) Establecimiento de variables e indicadores que oriente los acercamientos con la realidad
b) Determinación de técnicas y elaboración de instrumentos
c) Recopilación de datos socioculturales de la comunidad
d) Clasificación y codificación de la información
3. Interpretación de la información
a) Selección de teorías para explicar las interrelaciones
b) Elaboración de marcos explicativos
c) Derivaciones conceptuales
4. Jerarquización de problemas
a) Listado de problemas
b) Análisis para la organización y clasificación de problemas
c) Jerarquización
5. Determinación de líneas de acción
Esta propuesta metodológica incorpora dos fases esenciales: el estudio diagnóstico y la determinación de líneas de intervención, como ejes fundamentales en la atención de los problemas y necesidades sociales, desde la óptica profesional de los trabajadores sociales.
Guía operativa para la intervención comunitaria de Ezequiel Ander-Egg
La propuesta metodológica de Ezequiel Ander-Egg (1987), se considera como una guía operativa, que presenta en su texto Metodología y práctica del desarrollo en la comunidad, y tiene una estructura procedimental basada en cuatro fases:
En este contexto, lo que Ander-Egg propone es tener una aproximación a la problemática social que presenta la comunidad, en la que se planifican acciones, se ejecutan y se evalúan, con el fin último de atender los problemas y necesidades locales.
Investigación Acción Participativa, en el trabajo social comunitario
La Investigación Acción Participativa (IAP), se conceptualiza como un proceso por el cual miembros de un grupo o una comunidad oprimida, colectan y analizan información, actúan sobre sus problemas con el propósito de encontrarles soluciones y promover transformaciones políticas y sociales (Selener, 1997, citado en Balcazar, 2003).
Dicho de otra manera, en la Investigación Acción Participativa (IAP), los actores de la comunidad adquieren responsabilidad, compromiso y participan activamente en el proceso de ajuste, modificación y transformación; al investigar las necesidades y los problemas sociales que ocurren en su entorno inmediato, para implementar acciones que atiendan o solucionen dicha situación, es decir, necesitan ser actores, no únicamente unidades de análisis u objetos de estudio.
Esta concepción metodología (IAP) está basada en tres etapas:
Esta propuesta, también es concebida como un enfoque metodológico de investigación que apunta hacia la una relación sujeto-sujeto, para alcanzar patrones democráticos, simétricos y horizontales en la vida social, política y económica de la comunidad y, como parte del activismo social con un compromiso ideológico, ético, político y espiritual, para promover la praxis popular colectiva (Fals y Anisur, 1991, citado en Guardila y Aroldo, 2017)
Propuesta de María Mercedes Gagneten
Es importante acotar que la propuesta de Gagneten (1990), no es para la intervención social comunitaria; sino de sistematización de la experiencia de los procesos vividos (práctica-teoría). Sin embargo, se aborda porque los docentes hacen referencia a este fundamento metodológico en su quehacer docente, al enseñar el trabajo social en la comunidad.
Se distingue que la propuesta metodológica de Gagneten (1990), que desglosa en su libro Hacia una metodología de sistematización de la práctica, donde conceptualiza su propuesta como un método, porque representa un conjunto de procedimientos destinados a construir conocimiento por medio de la teorización de la práctica, sin alterar la verdad contenida en ella. Las fases que lo conforman son las siguientes:
Como se mencionó anteriormente, no es una propuesta metodológica destinada para la intervención comunitaria en la atención de problemas y necesidades sociales, sino una alternativa metodológica para la construcción de conocimiento desde la práctica.
A continuación, se presentan algunos testimonios de los docentes en relación con las concepciones metodológicas que despliegan durante la enseñanza de la práctica comunitaria.
Testimonio 1.
La metodología de las prácticas de trabajo social, en la asignatura, generalmente tiene su programa definido y que comparte elementos mundiales, son legitimados y recursivos en el trabajo social Mundial, encontramos trabajos como: María del Carmen Mendoza Rangel, Nelia Tello, María Mercedes Gagneten, Silvia Galeana de la O, Ezequiel Ander-Egg, entre otros. Aunado a eso, estas propuestas metodológicas se trasladan a la asignatura (E4H43).
Testimonio 2.
Nos basamos en lo que es la metodología de Promoción Social de Silvia Galeana de la O, pero con varias adecuaciones, porque pues recordando que esta metodología ya hace bastante tiempo, no, algunos ajustes serán muy necesarios para la actualidad (E3M42).
Testimonio 3.
Generalmente uno de los modelos de intervención comunitaria que este… hemos tomado como punto de referencia es el de María Del Carmen Mendoza Rangel, que es una catedrática de la UNAM…a veces varios modelos entre los que más prevalecen son los de investigación acción participativa… Aja, de movilización de la comunidad, etc. Va a depender de las características que tenga también la población, y toda esta parte teórica, te comento es la que recuperamos en estas dos sesiones de aula de clase, a veces lo hacemos también esteee… a través de exposición por equipo (E1M45).
Ajustes a la formalidad: la enseñanza en la intervención comunitaria
La Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, se encuentra inserta en el Programa de Estudios de la Licenciatura en Trabajo Social que oferta la Universidad Autónoma del Estado de México, para esta se destinan una hora teórica y siete horas prácticas. Sin embargo, se observa que durante el desarrollo de la intervención comunitaria, el docente y los alumnos efectúan ajustes en cuanto a la planeación y programación del proceso académico, a fin de cumplir con los objetivos y contenidos de la asignatura, así como en el despliegue de su proceso de investigación, planeación y programación, ejecución, evaluación y sistematización del proceso de atención a problemas y necesidades comunitarias.
Otros ajustes que se observan cotidianamente, son cuando se presentan problemas de inseguridad pública; dificultades climáticas como la abundante lluvia, el sol intenso y las inundaciones; también son frecuentes las demoras en la gestión pública, social o ciudadana. Por lo que resulta necesario modificar y ajustar los tiempos destinados a la enseñanza del trabajo social en la comunidad.
La enseñanza metodológica: una expertis del docente
La metodología es concebida por los docentes como una serie de etapas, pasos o fases, sistemáticos y ordenados que permiten alcanzar objetivos y propósitos en el trabajo social comunitario, el cual radica en la atención de problemas y necesidades sociales. En este contexto el docente que enseña la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, se caracteriza por el manejo de las diferentes concepciones metodológicas y se caracteriza por ser un experto tanto en el oficio de la investigación, como en el de la intervención social en las localidades.
Por lo que, se apunta que el profesor que enseña el trabajo social en la comunidad debe poseer una vasta experiencia en el trabajo en las comunidades y con los actores sociales, políticos, comunitarios, ciudadanos, religiosos, gubernamentales, que ahí convergen.
Conexiones teóricas y metodológicas en la enseñanza
La evidencia apunta a que las concepciones metodológicas utilizadas en la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, son diversas. Referentes que vislumbran un amplio abanico de posibilidades procedimentales que posee el docente para instruir a los discentes con respecto a este nivel de intervención de los trabajadores sociales. Estas concepciones metodológicas se fundamentan en posturas teóricas de diversa índole, como lo es el funcionalismo, el estructuralismo, los sistemas sociales, el marxismo y las propuestas interpretativas comprensivas. Lo cual, sin duda, expresa la cientificidad del trabajo social en sus intervenciones comunitarias. Por tanto, el docente requiere del manejo profundo de un arsenal teórico-metodológico para la enseñanza de esta unidad de aprendizaje.
Despliegue metodológico en la enseñanza
Se encontró que, para la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, los docentes incorporan diferentes concepciones metodológicas como la de Ezequiel Ander- Egg, María del Carmen Mendoza Rangel, Nelia Tello Peón, Silvia Galeana de la O y, el proceso de la Investigación Acción Participativa. Lo cual permite una sólida formación de los futuros profesionales de trabajo social, además de la comprensión y atención de los problemas y necesidades sociales desde diversas perspectivas y propósitos. Además, se visualiza que el desarrollo de dichos referentes se ajusta a los diferentes contextos de intervención comunitaria.
Se acota que en el discurso docente se expresa la propuesta metodológica de María Mercedes Gagneten, sin embargo, esta se refiere al proceso de sistematización de la práctica comunitaria; que si bien forma parte de la intervención social, corresponde únicamente al ámbito de la teorización del proceso vivido.
Mediante la herramienta de Atlas.ti se pudo elaborar el siguiente esquema:
Esquema 2. Metodologías para la enseñanza del trabajo social comunitario

Reflexiones finales
En los presentes párrafos, se exhiben las reflexiones finales en torno al estudio en relación a las concepciones metodológicas desplegadas en la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad en la Universidad Autónoma del Estado de México.
En lo que respecta al fundamento teórico, la perspectiva hermenéutica, permitió visibilizar lo que el docente siente, vive, imagina y experimenta en su labor cotidiana frente a un grupo, en relación al despliegue de sus conocimientos metodológicos y técnicos para la intervención social comunitaria.
En cuanto al contexto se anota que la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad posee un programa institucional, donde se plasma la formalidad; sin embargo, este se ajusta en virtud de los contenidos, propósitos y contextos donde se desarrollan los procesos prácticos.
Acerca del diseño metodológico se apunta que el presente estudio permitió interpretar el discurso de los docentes en su propia realidad profesional, a fin de comprender la implementación y desarrollo de diversas concepciones metodológicas durante la enseñanza de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad.
Por tanto, se observa que los docentes a cargo de la Unidad de Aprendizaje Trabajo Social en la Comunidad, incorporan diferentes concepciones metodológicas para la enseñanza de la intervención social en la comunidad.
También se percibe que cada una de las etapas o fases que la conforman, posibilitan tener claridad en la compresión y atención de las necesidades y problemas sociales, además de tener una intencionalidad clara y objetivos a cumplir. En síntesis, la integralidad de estos elementos apunta a una potente formación académica de los futuros profesionales de trabajo social.
Por otra parte, resulta indispensable que el docente a cargo de la Unidad de Aprendizaje de Trabajo Social en la Comunidad reconozca su conocimiento y experiencia, ya que son de capital importancia durante el proceso de enseñanza aprendizaje de la práctica comunitaria de trabajo social. Es decir, el académico posee una vasta experiencia profesional, un docente que adolezca de ella, no puede enseñar esta unidad de aprendizaje de orden integrativa y práctica, por las implicaciones profesionales que involucra.
Las principales concepciones metodológicas que ponen en juego los docentes que enseñan el trabajo social en la comunidad son la de Ezequiel Ander – Egg, María del Carmen Mendoza Rangel, Nelia Tello Peón, Silvia Galeana de la O y, el proceso de la Investigación Acción Participativa.
Por último, es importante mencionar, que existen otras propuestas metodológicas como las de Boris Lima, Gómez Jara, Natalio Kisnerman, Nidia Aylwin Barros, Rosendo Escalante Fortón y Ma. Ángeles Campo, que aportan metodológicamente al trabajo social comunitario. Por tanto, se sugiere ser revisadas y aplicadas por los docentes que imparten esta unidad de aprendizaje.
Referencias
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